martes, 11 de noviembre de 2008

MIGUELPS O QUITAFAMILIAS

Hablemos de Miguelps (de ahí el color), sí, ese inocente cantabrón con sonrisa de osito de peluche al que apretándole una patita exclama dulce y altisonante “POLLL CULOOO”, Miguelps, el mismo al que inocentemente presenté a mi hermana hace 3 años, sí, sí, me refiero al Miguelps que ha terminado por arruinar mi vida.

Ahora desde la distancia puedo hablar un poco más tranquilo. Digamos que los últimos días en Madrid fueron un poco surrealistas, y merece contarlo y dejarlo plasmado porque yo no termino de creerlo, y es que resulta que al parecer Miguelps y mi santa hermana tuvieron que abandonar el piso en el que vivían por un problema con unas goteras que le habían creado a la vecina de abajo (ORGANIZADORES DE PISA ’09 –o en su defecto CAYUCO ’09- ESTO ES UN MENSAJE PARA USTEDES: HAGAN UNA GYMKHANA TALLER PARA QUE MIGUELPS APRENDA A MEAR SIN ECHARLO TODO FUERA) en definitiva, que sin comerlo ni beberlo, me encuentro el sábado a Miguelps en mi casa com entándome así como sin importancia “que me diese un poco de brillo, que mientras que yo siguiera en casa él tenía que dormir en el sofá”.

TÓ-CA-TE-LOS-HUE-VOS

Pero es que aquí no queda todo, en un giro surrealista sin precedentes, los últimos recuerdos con mi familia en Madrid se convirtieron en un verdadero guión de una película de ciencia ficción. Ya no era que Miguelps se hubiera instalado directamente en mi casa, sino que había conseguido que mi padre (harto reticente con las visitas), lejos de mosquearse estuviese encantadísimo con su estancia y sus platos que lo estaban conquistando.

Quién iba a decirme a mi que 3 años después de haber conocido a Miguelps en Viena ’07 y haberle identificado como “un cántabro más basto que un escopetazo de mierda”, una noche de noviembre estaría en mi casa con la certeza de que el muy capullo, allende estar con mi hermana había conquistado el amor de mi padre, y que este, enajenado por no sé qué sustancia le llamaba “amollll” a la par que mi madre tenía un ataque de celos y que el muy capullo, sentado en el sillón donde “solía” sentarme yo me gritaba sin tapujos “oye isma, ¿cuándo dices que te marchas?”.

Sí, yo estoy en mi quinto pino y en mi casa ni lo han notado, porque aunque parezca mentira, Miguelps ha ocupado mi sitio magistralmente. Lo confieso, a mi el congreso me ha arruinado la vida… snifff… nunca presentes a tu hermana a un pi beta, puede ser el principio del fin.


Posdata: Al parecer Pati va a vivir con Miguelps y mi hermana, ¡que alguien la salve por Kechuli!!!! en pocos días terminará instalándose en casa de Pati Pati y los pi beta estarán destruidos por el poder de POLCULO!!!!

Momento de felicidad de Miguelps, ya instalado en la habitación de
mi hermana y preparado para apoderarse de mi cama y mi familia.
Europibeta press

No hay comentarios: