viernes, 17 de octubre de 2008

Ánimo Miguel

Miguel, qué decirte, que eres el crack más grande que jamás he conocido.

Todo esto es un palo, y supongo que hablo en nombre de todos cuando te digo que eres una persona muy valiente y sincera, que mira los problemas de frente y no se achanta ante ellos, no esperaba menos de ti la verdad. Esa es sólo una parte de cómo eres.

Es increíble la fortaleza con la que afrontas la situación, y muy de agradecer que cuentes con nosotros para compartirlo. Pero más increíble me parece la confianza que ha nacido entre todos nosotros para que te sientas capaz de contarnos una cosa tan personal, y además de una forma tan desenfadada, tan natural, para mí es algo que no tiene precio, que no cambiaría por nada del mundo.

Ni que decir, que tienes aquí a tus amigos, para lo que quieras, que te apoyaremos en todo momento, te empujaremos, te auparemos y todo lo que sea necesario con tal de que sientas que estamos siempre contigo, a tu lado, no lo olvides. Estamos a la distancia de una llamada o de un ordenador, las 24 horas.

Hablando con el corazón tengo que decirte que eres un tío genial, único, siempre feliz, con tu sonrisa dibujada en la cara, siempre dispuesto a todo, transparente, contagiador de positividad.

Echaré de menos esos momentos mágicos que surgen cuando nos cruzamos por INEF y bromeamos, o esa mirada que te lanzo de “sorpresa” al bajar la pantalla del portátil cuando te acercas para que no descubras nuestro plan, pero sobre todo, darte esas palizas al hockey...o mejor dicho las que me das tu a mí (Esto no se lo cuentes a mucha gente).

En serio, eres una personita importante, y mucho, una pieza clave en la vida de cualquiera y un soporte entre todos nosotros, alguien a quien admirar, a quién mirar con ojos curiosos pensando “Qué tio, cómo puede ser tal y como es”.

Cuando estoy pensando ahí en mi mundo y le doy vueltas a cosas, a ideas, muchas veces se cuelan personas, y tú eres una de ellas. Y te preguntarás qué pienso. Es muy sencillo, unas veces simplemente me siento afortunado, afortunado por haberte conocido, porque nuestros caminos se hayan cruzado, me siento lleno de satisfacción por el amigo que he hecho, otras veces, me pregunto cómo puede existir en el mundo gente tan buena, o..., por qué no decirlo, tan guay, tan genial. Y aunque Miguelps me diga que soy un lila, para mí, la gente como tú, es la que me da fuerzas para darlo todo en el día a día, para querer ser mejor persona, por eso, Gracias. Es un sentimiento que también vivo con todos los demás que estáis leyendo esto, envidiosillos.

Supongo que en estas situaciones siempre pienso lo mismo; que todas las cosas malas siempre les pasa a las personas buenas. No sé por qué, pero es así, y me jode, mucho. Una de las cosas de las que sí que estoy seguro es que desde nuestro corazón, todos y cada uno de nosotros te mandaremos un extra de energía, una ráfaga de oxígeno, para que esa despedida se convierta en un “Hasta pronto”.

Escribo porque nada más leer tu e mail quería plasmar en el teclado todo lo que iba corriendo por mi mente, a lo mejor está desorganizado, está bien o está mal, o sea lo que sea, era lo que mi cabeza tenia que sacar, y así he hecho, no podía dejarlo dentro.

Sólo desearte muy buena suerte, y ya sé que es lo típico que dice todo el mundo, pero, todo va a salir bien, tiene que salir bien, lo sé. Asi que espero verte danzando por INEF tan pronto que no me de cuenta de que te fuiste.

Con el corazón, mucho ánimo

“Porque si hoy te vas, y no queda más remedio que separarmos,
no te preocupes, porque mañana, nos volveremos a juntar”

Sergio Piñonosa

No hay comentarios: