
Y es que en la fiesta de Yoya no faltan ni asesinatos, ni muertes ni nada por el estilo. Digamos que la trama no salió tan bien como nos hubiera gustado, pero las ganas que le pusimos todos, las sorpresas de Chema y Fran, la aparición de Leti, el viaje de Nieves y la asistencia de casi todo hijo de vecino hizo de la velada una replica con nada que envidiar a cualquier noche loca de cualquier congreso.
Empezamos con un cuadro memorable de una veintena de degenerados vestidos de ovehas, putas, cabareteras, reyes, grouchos y compañía en el hall del inef a las 21:00 del sábado, viendo las caras de los pobres alumnos que salían del curso de entrenador nacional de petanca vasca que remiraban pensando "tantas horas de clase me están haciendo tener visiones"...
Una vez en casa de Yoya empezaron las sorpresas: a todos los asistentes se sumó la presencia de la Bruja Leti, venida de Besançon, y sin con ello no teníamos suficiente, Yoya pudo tocar culos hasta hartarse, con el único pretexto de desvelar la identidad de dos prófugos venidos desde Burdeos (Chema San Pe y Fran Guri Guri). Todos sabíamos perfectamente que Yoya había descubierto a ambos desde el principio... digamos que se recreo.
Tampoco podemos olvidarnos de la cena (verdad Canicas) pues entre los unos y los otros monatmos un mercadillo culinario de mucho cuidado. Entre bebidas, postres y empanadas terminamos por comenzar la trama, justo cuando el pueblo llano pedía clemencia y sucumbía a la fuerza del sueño. Y es que habida cuenta de lo confortable del zulo de yoya, es difícil resitirse a la tentación de echar una cabezadita. Aún así, con más imprevistos que aciertos, la trama salió adelante y con o sin ovejas, Yoya recibió, tanto porrazos como regalos.
Eran las 3, el tiempo retrocedía y Vir nos quiso expresar lo que todo esto le hacía sentir. Después de su baile las fuerzas comenzaron a flojear y entre los bostezos, las ganas de sobar y las parejas ansiosas de un rincón el grupo se fue desfragmentando. Y fue entonces cuando un elenco de bohemios decidió terminar de joder las espectativas de cualquiera de conciliar el sueño. Dos gitarras y siete trasnochados decidieron cantarse toooooodo el puto repertorio de Jarabe de Palo, M-Clan, Fito, Ella baila Sola, Marwan, Luis Ramiro, Silvio Rodríguez y su puta madre... pero aún faltaba, porque cuando muchos habían caído en locura transitoria, cuando incluso hubo un intento de suicidio colectivo saliendo a dormir afuera con los reconfortantes -21ºC, entonces llegó PREDICATOR. Ni las luces del alba le esperaban, ni siquiera el resto de los trasnochados podía seguirle. Y se escuchó "Padre nuestro..."
Su milagro consistió en saber frenar las ganas grupales de meterle la guitarra por el ojete y reconvertirlas en una especie de Gospel πβγ de buen rollo. A día de hoy, todavía me preguntó qué carajo cenamos para que ese pequeño instinto asesino que todos tenemos no saliera a la luz esa mañana, y que en su lugar se apoderara de nosotros un buen rollo cristiano-dominguero en el más puro estilo "amo a lauuraaaaa...". Vamos a tener que mirarnóslo un poquito.
El desayuno, las tazas con nuestra foto colectiva, recoger todo... y diréis "ya ¿no?" pues no, es como si eso de joder al personal se hubiera ampliado a escala comunitaria y el asunto quedó con el siguiente panorama: canicas haciendo de dj con las puertas de su coche abiertas y el "Barbie girl" a toda hostia, mientras los efectos de la cena alucinógena seguían golpeando las sienes de una decena de congresistas que bailaban lo que a Canicas se le ocurriese. El asunto llegó a tal extremo que Yoya e Iván se marcharon de su casa y el amigo Canicas, metido absolutamente en su papel de dj trasnochado, seguía poniendo música, cada vez de un gusto más dudoso mientras los vecinos, tapándose las orejas con la almohada recordaban el slogan "chalets a 378 km de Madrid: pura tranquilidad" tranquilidad pollassss. Todavía me preguntó por qué no hicieron uso legítimo de sus escopetas de caza.
Como actividad final quedaba el partido de hockey de algunos de los congresistas, pero eso ya era otra historia...
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