
Y Kechuli Ronaldo no jugó:
Y no por decision técnica, que ya sabemos (bueno, intuimos) todos que técnica y clase le sobran, pero alegando no sé que tipo de lesión púbica prefirió ver el espectáculo desde la grada.
14:10 de la tarde de un 18 de diciembre de 2009. Las luces en las calles, los niños redactando cartas, la peña comprando turrones como cosacos y frotándose las manos por las buenas fiestas que vienen y el puto frío que hace (al loro mañana -8ºC) y nosotros, como ajenos a cualquier tipo de influencia contextual, nos ponemos en pantalones cortos y disputamos la primera edición del "Torneo de la Galleta πβγ".
El pabellón del CSD fue nuestro por un par de horas. Y la verdad es que estuvo muy bien, en un primer momento calentamos echando unas canastas mientras esperábamos a que llegasen todos... el primer balón en juego o cómo Cancias empezó a repartir la primera galleta de la tarde: Edu fue la primera víctima. Cuando por fín Canicas asumió que Edu era su compañero, y que cuando le pasase la pelota no era necesario hacerle un agujero en el pecho, empezamos a dar espectáculo... en este caso de vergüenza ajena, porque madre mía...
Enseguida llegaron los refuerzos y los equipos se configuraron rápidamente. Por una lado la representación de la delegación de alumnos (Goas, Zipote, Valdy, Pepe y Feito) y por el otro lado el quinteto maravilloso (Edu-love, Miguelps Pol Culo, Canicas, Ismaelov y Pauloski). Lo dicho, puro espectáculo. Sobre todo cuando Miguelps se enteró que el trofeo era de la galleta y que Paula tenía mal el cuello. Aún siendo de letras la ecuación es bastante simple:
Miguelps + balón + persona inocente = Desplazamiento de c7 por proyectil en el cuello
Simple como la vida misma, para una vez que una chica se atreve a venir con nosotros, Miguelps casí consigue exterminarla... ese no debe ser el espíritu. Entre los gritos de dolor de Paula se comentaba que como Miguelps está en el Comité Paralímpico (bueno, eso tenemos que comprobarlo, que nosotros le hemos visto salir de una chabola prefabricada) ha echado de menos tener algún discapacitado (físico, porque mentales tiene donde elegir -yoyoyoyoyoyoy, porfiiiiii-) y se habrá dicho "pues si mahoma no va a la montaña... BALONAZO EN LA NUCA".
Edu pidiendo el pase claro de gol mientras Canicas pasa de su culoSaque de honor de la de vigo y comienza el partido. La zaga πβγ prefiere que el bando de delegación se sienta a gusto en el campo y se deja marcar tres goles para darles ventaja. El equipo pibeta empezó a apretar y en cuatro jugadas habíamos empatado el partido, la superioridad era tan aplastante, que los πβγ nos reunimos y acordamos dejarnos meter otros 4 goles para dar al equipo contrario algo de ventaja... ejem. Entonces, y solo entonces, en una de las ocasiones en las que tuvimos que recoger el balón de la red, sudando como pollos, desencajados por la humillación y el pique, Canicas pronunció las palabras mágicas de cualquier pachanga que se precie: "venga, vamos a jugar en serio". Y se hizo la luz. Poco a poco, el marcador se fue igualando hasta llegar al 10-10. Se supone que todos nos teníamos que haber marchado a las 14:45, pero eran las 15:25 y de allí no se movía nadie. Zipote basculando, Goas presidiendo el equipo, Miguelps medio pedo diciendo que iba a potar las 3 cervezas de antes, Paula preguntando por el árbitro, Canicas radiando sus propias jugadas "se va por el centrooooo, se va de otrooo..." la tensión podía mascarse, los espectadores estaban de pie (el conserje del CSD, quiero decir) y apareció Pauloski: un gol y dos asistencias (¿y el guaraná?) junto con otros goles de Canicas -de chupagol- y Edu-love -con dedicatoria especial a sus fans que arrojaban sujetadores al campo- bastaron para alejar definitivamente al equipo de delegación de la victoria, cerrando el partido con un 15-13 a favor de los πβγ.
A pesar de la tensión, los piques, las galletitas y el buen juego, ambos equipos salieron muy satisfechos del Primer Trofeo Navideño de la Galleta πβγ. Lo dicho: un verdadero espectáculo.
"…a partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el puntoque hay que alcanzar…"Franz Kafka