Rennes no decepcionó. En absoluto. Con la intención de ilustrar lo que fue la visita al quinto pino, se publicarán una serie de capítulos en los que sin duda alguna, el que nos ocupa hoy, sobrepasa los límites de lo que pudiésemos haber esperado. La violencia llegó al seno de los pibeta.Sábado 7 de marzo. Los pibetas Gabi, Clara, Lowra, Fran Guri Hurí, Miguelps, mi hermana Sara, mi amigo Pedro y yo nos paseábamos por Rennes, capital de la Bretaña francesa, pequeña región gabacha famosa por el antiguo mago Merlín, los caballeros de la tabla redonda y los cientos de leyendas celtas que circulan por sus tierras, y más actualmente por ser una ciudad con un toque medieval en la que imperan los “perrosflautas”, los botellones infinitos en la “Rue de la Soif”, el buen rollo, las huelgas universitarias y los erasmus.
El día nos había regalado un Rennes bastante más soleado de lo que preveíamos, y para celebrarlo, decidimos ir a tomar unas galettes a una creperie del centro. Entramos y nos topamos con una escena típicamente bretona, a saber: entras en un local a las 9 de la noche y un borrachuzo-“perroflauta”-artistadeCCC (al más puro estilo estudiante de bellas artes pero sin carpeta y sombrero mal colocado) que había decidido no perder la oportunidad de ahogar en alcohol su sábado lo antes posible, hablaba con el dependiente de la creperie. Teóricamente eran amigos. Ignoramos un poco al susodicho, pedimos las galettes y el “mamao” no hacía más que tocar los huevos: que si “te quiedooo mazo trongcooo” (a mi no, al dependiente) que si “hcesss unas gallllllllllets de buta madree”, que si “bonmeee odta cerveza coldegaaa” y el dependiente: “me cierras la puerta por fuera o llamo a la madera”. Cuidao, y todo esto en francés.

Pero ohh campos de soledad! Nuestro etílico artista no llegó a entender bien eso de marcharse y siguió con lo suyo (“de quiedo mazooooo”). Así que el dependiente tuvo que limpiarse las manos en su delantal de crepero, salir del mostrador e intentar echar al perroflauta del local. Como ejercicio parece fácil, pero lo cierto fue que:
Crepero- Venga, a tomar por culo Perroflauta- Que diggo que dno me vvvvvoi, hostiassss!! Crepero- Amossssss!Se agarran por el cuello, el artista coge un cuadro que estaba colgado en la pared que era suyo y le había regalado al dependiente, empiezan a forcejear y aquí entra el Equipo PibetA en acción. Ismadremia, Miguelps, Fran Lobezno y Pedro a por el artistucho. Sucedió que parece que el perroflauta había mezclado con la cerveza un poco de pócima de Asterix y se resistía a abandonar el local. Yo le empujé fuera y el me rompió la camisa, a Miguelps se lo quitó de un empujón, Pedro le quitó el cuadro y eso le enfureció de tal manera que agarró a Guri Guri por las solapas. Nadie quería hacerle daño, pero la mano de hostias se veía cada vez más cercana. “mi cgreatiooonnnn”. Gritaba el energúmeno.
Y en eso que, en medio de la noche, la confusión y las gritos del personaje, en lo que da de sí un nanosegundo, se abrieron los cielos y de una luz cegadora, San Pedro bajo del cielo a Rennes. Nadie contaba con él, apenas nos dio tiempo de verle, pero en ese nanosegundo Chema Norris (que cual Superman se había estado cambiando en el baño para ponerse su disfraz CHN) apareció por la puerta, o a lo mejor deberíamos decir que por la puerta apareció un mega brazo que trincó por el cuello al perroflauta que se preguntaba “aggg aggg aggg agggggg?” (fue lo que se le entendió) y nosotros: “¿es un madero?, ¿es un Hulk Hogan?, ¿será Kechuli?” Nooooooo. Eras CHEMA NORRIS. A partir de ese momento, Chema Norris controló la situación llevándose al borrachuzo trincado por el cuello a unos diez metros, y dejándole lejos para que no molestase. Chema no se llegó a meter del todo en el papel de CHEMA NORRIS, y después de soltarle no pudo evitar preguntarle “¿te duele algo?”, pero estuvimos rápidos y nos lo llevamos de nuevo al local, porque de no ser así le hubiera hecho un masaje fijo.

A partir de ahora, nada será igual en nuestras vidas. Reconforta saber que entre nosotros tenemos más que un guía espiritual, más que un santo. Chema se reinventa en Super Héroe. Sencillamente sublime.
Más en próximos episodios.